Cómo Covid-19 induce nuevos esquemas operativos y de gestión en el sector aéreo

Jesús Pérez Blanco

Madrid, 11 de noviembre de 2020

Covid -19 está transformando el modo aéreo, induciendo nuevos esquemas operativos y de gestión. Las aerolíneas están reaccionando más ágilmente ante el cambiante entorno que dibuja la pandemia; los viajes de turismo pueden ser los primeros en recuperar la actividad. La demanda de espacio para carga forma parte de la reorientación de la actividad de las compañías aéreas anteriormente enfocadas al pasaje.

Aviones aparcados Covid 19. R. Preferente

Desde la extensión de la pandemia provocada por COVID 19 y su prolongada presencia en nuestro día a día, nos preguntamos cuáles serán los cambios que experimentarán nuestras vidas.  ¿Saldremos más unidos o nos espera una sociedad más polarizada y dominada por los extremismos populistas ? ¿Cómo será el entorno de los puestos de trabajo tras la adopción en masa del teletrabajo? ¿Qué países y sectores económicos se verán irremediablemente afectados y por qué? ¿Qué decisiones están adoptando las empresas para sobrevivir?

Sin lugar a dudas, el sector del transporte aéreo es uno de los mas seriamente afectados por la contracción brutal de la demanda desencadenada por las limitaciones a los viajes y cierres de fronteras. De esta forma los profesionales del sector nos preguntamos sobre cuál será el futuro que le aguarda a un modo de transporte que ya se encontraba en el punto de mira de los medioambientalistas por su contribución proporcionalmente elevada a los gases de efecto invernadero.

En las próximas semanas se va a cumplir un año desde la aparición de este Virus y las primeras medidas de confinamiento con efectos inmediatos en el sector aéreo. Varios análisis sobre el sector empiezan a deducir un nuevo modus-operandi industrial ajustado a la pura necesidad de supervivencia mediante nuevos esquemas de gestión y operativa desarrollados durante este año de pandemia, que bien pudieran permanecer más allá del final de la misma si la misma se prolonga más allá de 2021 .

Pues bien, mi intención en este artículo es hacer un breve repaso a algunas de estas claves o tendencias identificadas en varias grandes compañías aéreas, principalmente de USA y Extremo Oriente y Australia compartidas por las compañías europeas en cierta medida.

Nº 1. Hoy por hoy, el YIELD, ya no es el elemento clave que determina la orientación operativa de las aerolíneas. El objetivo prioritario es la generación de ingresos (el yield pasa a un segundo lugar) y para ello están dispuestas a volar sin pasajeros siempre que las bodegas de estos aviones vayan bien provistas de carga; de esta forma se cubre la reducción de capacidad de carga que ha desaparecido con la cancelación de los vuelos de pasajeros y la carga en bodega y se cubre la mayor demanda de capacidad ante el adicional crecimiento de las necesidades para transporte de productos sanitarios y el e-commerce, no satisfecha por la flota carguera pura.

Nº 2. Los vuelos a destinos turísticos resisten. En USA están demostrando una mayor resiliencia ante la crisis. Las aerolíneas americanas están programando más vuelos a destinos turísticos, dentro y fuera del país (Los Cabos en México es uno de los destinos favorecidos), sugiriendo una mayor capacidad de recuperación ante el segmento de los viajes por razones de negocios. La explicación parece clara, las oficinas están cerradas, no se programan reuniones de negocios ni otros eventos similares y el pasajero de negocios es mas renuente a viajar en estos momentos.

Aeropuerto de Los Cabos Baja California. México, de gran éxito durante Covid-19

Nº 3. El tradicional esquema “Hub and spoke” de planificación de una red está cambiando. Como consecuencia de esa mayor programación de vuelos en el segmento vacacional y para los servicios de carga, las aerolíneas que no estaban presentes en estos segmentos deben de apartarse de sus tradicionales aeropuertos hub para atender los nuevos destinos que son los que actualmente generan ingresos.

Nº 4. Las Aerolíneas se han hecho más ágiles. Para reaccionar a los cierres y apertura de fronteras decididos por los gobiernos con solo días o incluso horas de antelación a su entrada en vigor. Rápida programación de nuevas rutas si las condiciones son favorables reduciendo los tiempos de implementación normales de antes de Covid 19 y las grandes inversiones usuales para promocionar la nueva ruta.

Nº 5. Los aviones de super-gran capacidad tipo A 380 volverán a volar.  Hay positivismo en el sector como demuestra la apuesta de varias compañías aéreas y su intención de invertir sumas importantes de dinero en su preservación para devolverlas un día a la línea de vuelo. A señalar casos como el de la Qantas australiana o Lufthansa, que si bien mantendrán esta flota en reserva hasta 2023 o 2024 como pronto, la preservación de una parte de esta flota parece indicar que algunas compañías aéreas tienen serias perspectivas de recuperación de la demanda para su vuelta al servicio.

Nº 6. El mercado de rutas de súper larga distancia tiene más difícil su despegue. Este mercado servido por aeronaves tan especializadas como el A 350-900 es un mercado muy difícil, con unos costes de operación muy elevados y unos billetes muy caros, que solo podrían justificar viajeros de tarifas premium. Además, hay impactos sobre la salud y bienestar de pasajeros y tripulantes no del todo suficientemente valorados. A ello se añade su mayor impacto medioambiental por las emisiones en la fase de ruta, principal generadora de estos gases.

Nº7. El camino a la recuperación empieza con la recuperación de la salud. Esta es la conclusión final que el mundo de la aviación civil asume y viene a confirmar la reciente experiencia española durante la pasada temporada de verano. Si no hay garantías de recuperación sanitarias, no saldremos de este gigantesco cumulonimbo al que nos ha arrastrado esta pandemia. 

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