Centenario del Transporte Aéreo en España. 1919-2019

He hecho los cálculos una y otra vez. No va a funcionar. Lo que significa que sólo hay una cosa que hacer: hacerlo funcionar”.

Con esta fuerza de decisión, el ingeniero y fabricante de aviones Pierre Georges Latécoère, puso en marcha la primera línea aérea comercial en nuestro país el 1º de septiembre de 1919.

La línea con origen en Toulouse y destino en Casablanca hacía escala en las aeroplazas españolas de Barcelona, Alicante y Málaga, en lo que significaría también el nacimiento de los primeros aeropuertos españoles.

Después de casi un año de gestiones ante las autoridades francesas y españolas, numerosos vuelos de prueba y sortear infinidad de dificultades técnicas y logísticas, finalmente el gobierno español concedió el 29 de agosto de 1919 a la compañía gala la autorización para el establecimiento de la línea aérea.

El 1º de septiembre de 1919, poco después de las ocho de la mañana, tres aviones Breguet XIV despegaban del aeródromo de  Montaudran rumbo a Barcelona. Desde allí, dos de los aparatos siguieron su vuelo hasta Alicante y Málaga. A las tres y media de la tarde del día siguiente, el primero de los aparatos a los mandos del piloto Didier Daurat aterrizaba en Casablanca. ¡La primera línea aérea había comenzado!.

Objetivos

Tal y como queda reseñado el próximo 1º de septiembre de 2019 se celebrará la efeméride de este magnífico acontecimiento, oportunidad única para poner en valor la importancia que el transporte aéreo tiene en el desarrollo socio económico español.

En la actualidad se estima que el transporte aéreo contribuye a la riqueza nacional en un 7% de PIB, lo que lo sitúa en los primeros lugares de los sectores productivos nacionales con más de 6.200 empresas y 440.000 empleos totales.

Si tenemos en consideración que el transporte aéreo ha sido y es, el catalizador de la industria del turismo, cuyo peso en la económica nacional alcanzó en el 2014 el 15,2 % del PIB, el binomio transporte aéreo y turismo se sitúa por encima del 21 % del PIB nacional, lo que los convierten en dos sectores estratégicos para nuestro país.

Pero más allá de la importancia numérica antedicha, la reciente crisis económica ha puesto de manifiesto un factor clave de estas dos industrias, turismo y transporte aéreo, como es su fortaleza productiva que los ha convertido en el verdadero baluarte de la economía nacional, siendo los únicos sectores que han mantenido sus cotas de desarrollo, tanto en producción como en empleo.

De este modo en tiempos de bonanza el transporte aéreo y el turismo son una de las locomotoras del país, y en tiempo de crisis son los dos sectores que mejor resiste la recesión económica. No muy lejos quedan los años en los que transporte aéreo y turismo eran capaces, por sí solos, de equilibrar la balanza de pagos de la economía española.

Pero si la importancia económica del transporte aéreo es más que evidente, mucha mayor importancia es la que se deriva de la influencia social del mismo. Baste para ello reseñar la ruptura del aislamiento de las comunidades insulares que fue posible gracias al transporte aéreo a partir de los años treinta; la conectividad que desde los años cuarenta ha proporcionado a los distintos centros de desarrollo peninsular superando las dificultades orográficas de nuestra península; o la vital importancia que en las últimas décadas ha tenido la aportación del transporte aéreo a las actividades de la Organización Nacional de Trasplantes y el incalculable valor moral y humano que de la misma se deriva.

La celebración del centenario del transporte aéreo es pues una oportunidad, y en gran medida una obligación, para mostrar a los ciudadanos españoles la significación de esta industria en sus vidas, y al unísono servir de reconocimiento a los millares de personas que han contribuido a hacerlo posible desde todos los ámbitos profesionales y laborales.

La importancia nacional e internacional de aquella primigenia línea que dio paso al nacimiento del transporte aéreo en España queda patente en la iniciativa de numerosas ciudades de Francia, España, Marruecos, Senegal, Argentina y Chile, para elevar la propuesta a la UNESCO que la misma sea declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, coincidiendo con la efemérides de su centenario.

De este modo, los objetivos del proyecto, organizado por la Sociedad Aeronáutica Española, el Museo Aeronáutico de Málaga, el Ateneo de Málaga y AERTEC Solutions, se concretan en los siguientes ámbitos:

  • Celebrar el centenario del nacimiento del transporte aéreo en España y su importancia en el contexto internacional.
  • Celebrar el centenario de la creación de los tres primeros aeropuertos y la primera ruta aérea en España.
  • Poner en valor la importancia económica y social del transporte aéreo en España y su proyección de futuro, y especialmente en su simbiosis con la industria del turismo.
  • Servir de reconocimiento a las empresas, instituciones, organismos y sobre todo ciudadanos anónimos que han contribuido a hacer posible este centenario.

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