Volando entre conflictos
Del cierre del corredor aéreo Transiberiano a los de espacios aéreos de Irán y Ucrania.
- Desde la invasión de Ucrania en el 2022, el mundo sufre una gran escalada de conflictos de naturaleza bélica que han supuesto el cierre de espacios aéreos sensibles para la aviación comercial.
- Se puede estimar en más de 19 millones de km2 el espacio aéreo afectado al incorporar los de Rusia y su provincia siberiana, Ucrania y últimamente Irán, sin contar las múltiples interrupciones de los servicios con Israel por la Guerra de Gaza.
- El resultado de todo ello para las compañías aéreas son rutas alternativas más largas, con el consiguiente incremento de los costes de explotación y mayores emisiones de gases de efecto invernadero de los servicios aéreos Europa- Asia.
En un articulo publicado en la web de la SAE bajo el título “Una breve Historia del corredor aéreo Transiberiano” veníamos a resaltar la importancia de la ruta aérea transiberianas para los servicios aéreos de las compañías aéreas occidentales desde Europa a China y Japón. Incidíamos en la sensible reducción de los tiempos de vuelo (del orden de tres horas de vuelo) en relación con las alternativas que ofrecían las rutas por la denominada Ruta de la Seda con el consiguiente sobrevuelo de territorios como Irán, Pakistán e India, entre otros, sacudidos por conflictos recientes

El coste e ineficiencia que suponía este recorrido, llevó a las compañías aéreas a buscar alternativas apareciendo como más atractiva la denominada Ruta Polar, más corta que la anterior, aunque sin comparación con la transiberiana
Los recientes conflictos unidos a la larga guerra desencadenada tras la invasión de Ucrania han cerrado espacios aéreos que en conjunto suman una superficie de más de 19 millones de km2 superior a Canadá y Estados Unidos y ya puestos, casi 40 veces el tamaño de España.
Las compañías aéreas occidentales han reaccionado diseñado rutas alternativas más eficientes en términos de tiempo de vuelo, sin llegar a la que ofrecía las rutas por la transiberiana. Para ello se han basado en las mejoras de navegación que permiten la red satelital cada vez mas densa y una aviónica abordo de las aeronaves actuales muy superior a la que ofrecían los queridos y viejos Boeing 747 más utilizados en estos servicios antes de los años 90 del siglo pasado. Y todo ello con la seguridad que siempre ha caracterizado al transporte aéreo.
Las Rutas alternativas
Por ejemplo, KLM en su servicio hacia Europa desde Tokio, sobrevuela Alaska, Groenlandia y finalmente su destino, Ámsterdam, (Figura 1) como actualmente utiliza Iberia o compañías como Finnair. KLM en sus vuelos de salida de Ámsterdam recurre a la Ruta de la Seda modificada (FIG 2), evitando sobrevolar Irán.

Los tiempos de vuelo actuales (14,25 horas para el vuelo Madrid -Narita y 16 horas para el regreso, no son los que podrían alcanzarse si se utilizase la ruta transiberiana pero como indicaba anteriormente, se han conseguido eficiencias de navegación que las aeronaves actuales más utilizadas tales como el Boeing 787 o el Airbus 350 ofrecen a las compañías aéreas occidentales.
No obstante, estos conflictos y las rutas alternativas someten a las compañías aéreas a costes adicionales tales como mayores consumos, costes de tripulación, mayores emisiones y por tanto un incremento del precio de los billetes. En principio estos mayores costes de explotación gravitan especialmente sobre las compañías de Europa Occidental ya que las compañías chinas no sufren estas limitaciones por parte de Rusia.

La continuidad de las sanciones a las compañías occidentales por parte de Rusia, unidas a la cada vez mayor frecuencia de conflictos en el área asiática y el Oriente Medio, introduce ciertos factores que en nada favorecen al transporte aéreo y ello sin llegar a las consecuencias de los desgraciados derribos de las aeronaves civiles como Malaysian Airlines o la más reciente de Azerbaiyán Airways.
Por el bien de nuestro querido trasporte aéreo pero sobre todo por su importante contribución a la aproximación y conocimiento entre pueblos y sociedades y finalmente por la Paz, esperemos que pronto vuelvan los a imperar los principios para la resolución de conflictos que dieron pie al nacimiento de las Naciones Unidas y se asegure la Primera Libertad del Aire nacida del Convenio de Libre Tránsito, es decir el derecho, que habilita a a una aeronave sobrevolar el espacio aéreo de un país sin aterrizar e incluso sin necesidad de solicitar autorización previa para ello entre países firmante de ese Convenio.
Madrid, a 4 de julio de 2025
Juan Manuel Gallego García y Jesús Pérez Blanco
Miembros directivos de la Sociedad Aeronáutica Española