Amelia Earhart, la pionera aviadora norteamericana

Hace 85 años la aviadora nortamericana Amelia Earhart realizó la travesía en solitario del Atlántico, nunca antes realizada por una mujer.  El 20 mayo de 1932 un Lockheed Vega modificado despegaba desde Terranova (Canadá), reduciendo el tiempo que cinco años antes había hecho Charles Lindbergh  (primer piloto en unir ambos continentes).

 

Pero unos cuantos años antes ya el mundo aeronáutico tenía puesto sus ojos en esta fascinante mujer pues, en junio de 1928, se convirtió en la primera mujer en realizar como pasajera la travesía del Atlántico, en un avión comandado por los pilotos Wilmer Stultz y Louis Gordon, que recorrió los 3.200 kilómetros que distan entre Terranova y Gales.

Poco después, en 1934 se convirtió en la primera persona en volar desde Hawái a Washington con escala en California, una ruta considerada maldita hasta entonces. A partir de ese momento se dedicó a planificar su apuesta más ambiciosa, dar la vuelta al mundo ciñéndose en lo posible a la línea del Ecuador, algo que nunca nadie había hecho antes.

Inició su viaje de dar la vuelta al mundo el 1 de junio de 1937, junto a su copiloto y navegante, el capitán estadounidense Frederick J. Noonan,

En sucesivas etapas, fueron pasando por Florida, Puerto Rico, Venezuela, de ahí a África y el Mar Rojo, Pakistán, Calcuta, Birmania, Tailandia, Singapur e Indonesia. Según avanzaba el vuelo, la aeronave fue resintiéndose del esfuerzo y fue necesario repararla. Casi un mes más tarde desde el inicio de su aventura, el 29 de junio llegaron a Nueva Guinea y tres días más tarde, el 2 de julio, Amelia y Frederick despegaron para realizar la penúltima etapa de su viaje que debía llevarles a la isla Howland, donde un guardacostas, la esperaba para darle apoyo y cobertura por radio.

A lo largo del vuelo fue informando de la posición y de las malas condiciones meteorológicas, hasta que cesó toda comunicación. Para el final del día, quedó claro que el avión se había extraviado y que nunca llegaría a Howland. El presidente Roosevelt autorizó el mayor despliegue registrado hasta ese momento para la búsqueda del avión, en el que se invirtieron cuatro millones de dólares y se involucraron numerosos buques de la Marina y un gran número de aviones. Sin éxito alguno.

La explicación oficial fue que perdieron el rumbo, siendo incapaz de encontrar la isla, cayendo al mar tras quedarse sin combustible.

Existe también una segunda teoría, la cual está  basada en el hallazgo de restos humanos y de un fuselaje de difícil identificación, la esta teoría sostiene que el avión hizo un aterrizaje forzoso en la isla Nikumaroro (una de las Islas Fénix, actualmente pertenecientes a la República de Kiribati), y que Earhart y Noonan sobrevivieron durante algún tiempo como náufragos en la isla.

Otras de las hipótesis, es que al no poder divisar Howland, se dirigieron a las Islas Marshall, dominadas por los japoneses. Allí fueron capturados como espías y ejecutados, o bien, tras una serie de negociaciones con Estados Unidos, llevadas en secreto para evitar un conflicto diplomático, se les permitió regresar a su país con identidades falsas.

Quién sabe lo que les pasaría, lo que sí es cierto que la aeronáutica perdió a dos grandes emprendedores.

 

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